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EL DIABLO



Cuento escrito por:


JOHAN ESTEBAN TAPASCO

Grado 4o

INSTITUCIÓN EDUCATIVA OCUZCA

VEREDA MARAPRA

ANSERMA, CALDAS


Hace mucho tiempo era noche buena. Allí había una reunión familiar y entre ellos un grupo de amigos. Se empezaron a contar historias de terror, algunos de ellos escuchaban asustados estas historias, algunos de ellos que tomarían un par de copas de más, empezaron a bromear y a tratar de asustar a los demás con gritos y saltando sobre ellos cada vez que hacían silencio, después Carlos empezó a contar una historia sobre el diablo y les dijo a los amigos que hicieran lo que el sabia para poder verlo y que lo practicaran paso a paso aprovechando que era noche buena que era la única aparición que el diablo hace, entonces David le dijo a sus amigos que si querían verlo tenían que ser en este momento, a las 12 de la noche que se tenían que esconder en el baño, cerrar la puerta porque era el mejor lugar para realizar el evento, que encendieran doce velas que fueran negras y apagaran las luz, se sentaran frente al espejo, cuando faltara poco para las 12 cerraran los ojos y los mantuvieran cerrados hasta que sonara la campana de las 12 de la noche y así aparecería, pero ellos entre carcajadas y retándose, David dijo que lo iba a comprobar, pero solo fue desde entonces que le dijo a los demás amigos que se salieran y que solo se quedara uno cuidando la puerta.


Eran las 11:55 pm y todo estaba preparado, entonces David se quedó solo en el baño y cerró la puerta. Las campanas sonaron y el que esperaba en la puerta estaba muy nervioso esperando a que pasara algo o saliera algo de las sombras, pero no vio nada. Tras suspirar, fuertemente llamó a David y nadie respondió. Había pasado mucho tiempo y David no salía, así que su amigo decidió entrar, al abrir la puerta todo estaba oscuro y solo se escuchaba una fuerte respiración en el suelo y un fuerte olor a azufre que inundaba el lugar; el joven muy asustado presintió que algo estaba mal y de inmediato encendió la luz del baño, cuando miró hacia el suelo, encontró a David allí tirado y muerto de miedo y su amigo se tocaba fuertemente el pecho, empezó a llamar a David pero él no reaccionaba porque del miedo había sufrido un ataque al corazón y lo único que alcanzaba a decir era: Lo he visto, dos veces.


El amigo muy asustado corrió a llamar la ambulancia para llevarlo al hospital. Al llegar allí todo parecía estar bien, David se había recuperado perfectamente, al parecer físicamente no tenía nada, pero no dejaba de repetir una y mil veces, lo he visto. Días después David salió del hospital, pero él nunca volvió a ser el mismo. Sus amigos después de lo ocurrido fueron a visitarlo y a preguntarle qué había pasado allí, David solamente se quedaba mirándolos muy asustado, entonces desde ese día Carlos no dejaba de sentirse culpable por haberlo incitado a que hicieran este evento porque por su culpa David se convirtió en una persona asustadiza y retraído que frecuentemente se quedaba pensando y en silencio sin terminar la conversación mirando de un lado a otro.

FIN.

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