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LOS PACTOS CON MEDIO MONSTRUO


Cuento escrito por:

DIEGO ANDRÉS PAVA POSADA

Grado 5.

Institucion Educativa Purnio

La Dorada Caldas




Hará unos veinte años, en un día bastante cálido por las playas de Bucamba, bañadas por el omnipresente Río Magdalena, que se celebró el Festival de Verano. Siempre llenas de gente, las arenas tenían porte de fiesta: los niños con sus cometas por ser agosto, los viejos con sus atarrayas esperanzadas de ser llenadas con la copiosa pesca río abajo, y sus canoas prestas para la faena. Las madres con sus ollas, lamidas de hollín por los costados, a rebosar de sancocho y mojarra sudada, conformaban la escena para calmar los antojos del gentío. Los jóvenes con sus doncellas departían en el quiosco al son de cumbias y cervezas, hablando quizás de cómo arreglar desamores, o desarreglar amores, o de cómo ser cómplices de alguna aventura.

Eran tiempos mejores que hoy, la gente acampaba con cambuches, y si eran de modito, llevaban su carpa. Algunos tenían más forma y hasta alquilaban cambuches. No faltaba algún ebrio de madrugada perdido por ahí buscando goterear cualquier ron, guaro o amarga medio llena. Pero siempre había gente.

Cierta vez rumoreaban los viejos, que en las cuevas pegadas al río se oían gritos espantosos de dolor y de rabia. Según ellos, cada que navegaban en sus vetustas canoas escuchaban tremendos alaridos, pero al mismo tiempo gruñidos como de perro tísico mezclado con voz de anciano agripado. No siendo más, estaban convencidos, por lo que les habían dicho sus taitas hace tiempo, que se trataba de El Mohán.